Sobre el cachete a tiempo
No voy a entrar a debatir si es o no es maltrato pegar a un hijo. Simplemente voy a decir que además de ser ilegal, me parece una falta de respeto.
Una falta de respeto que no toleraríamos si habláramos de adultos, o de mujeres.
RESPETO. Algo que pedimos tan firmemente para nosotros mismos, pero que no nos importa desconsiderar si hablamos de un niño. Cuantos no miran hacia otro lado cuando ven a un padre darle un azote en el culo a su hijo, pero cuando un hombre pega un tortazo a una mujer se le llama maltratador.
No estoy haciendo apología del maltrato de género. Y no me malinterpretéis cuando diga esto: al menos, una mujer tiene herramientas para defenderse y a la justicia de su lado cuando su marido la abofetea.
Pero ¿qué herramientas tiene un niño? ¿A quién va a recurrir un niño, si el que le abofetea, o cachetea, es su padre/madre? Su modelo de persona. Su TODO.
Por último, una reflexión: ¿qué le estamos enseñando a nuestros hijos cuando recurrimos a la violencia para la solución de los conflictos? Ni más ni menos a que la violencia es un método válido para resolver conflictos. Y NO. No deberíamos enseñar eso, porque eso NO ES VERDAD.
Que luego todo aquel que enseña a su hijo este modo de solucionar problemas no se extrañe que repita los mismos patrones de conducta contra sus semejantes. Porque será lo que sus padres le han enseñado.
—
Actualizo esta entrada con unos enlaces que me han parecido interesantísimos, del psicólogo Ramón Soler, de la revista Mente Libre:
Excusas para pegar a mi hijo (I)
Excusas para pegar a mi hijo (II). Lenguaje y comunicación.
Excusas para pegar a mi hijo (III). Permisividad y respeto
4 Comments so far
Leave a reply



Estoy de acuerdo, maltratar a lo niños no complementa ni enriquece la educación, al contrario. La violencia solo genera más violencia.
Muy acertada reflexión, clara y concisa, sin rodeos…
Sólo agregaría que en el maltrato infantil, además de ser una falta de respeto al niño, de no ser una solución, de representar un trauma, y de sembrar las raíces de la violencia en él; estaremos traicionando su confianza, porque como padres somos los encargados de proteger y defender al niño, tanto física como psicológicamente.
Si me permites, me encantaría publicar este artículo en mi página, porque refleja lo que pienso al respecto. (obviamente citándote y enlazando tu página como es debido).
Por supuesto que puedes publicarlo
Muchas gracias, Llanos